Resulta que el tipo que manejó el títere de Yoda (o hizo la voz) en los cinco de los seis episodios de La Guerra de las Galaxias es también director de cine, y dirigió bodrios como The Stepford Wives, películas pasables como The Score, y clásicos como The Dark Crystal y The Muppets Take Manhattan.
Y… la película es rara. En particular, a mí me gustó, y realmente es lo único que me importa (sí, este es mi blog y digo lo que quiero, sino te gusta andate). A mí me fascina el humor negro, y realmente me descostillo de risa con chistes como “¿Qué fue lo último que pasó por la cabeza de Lady Di? El radiador” (un clásico, si me permiten), sin embargo hubo algún momento que me pasó como cuando veo algunos capítulos de Robot Chicken, que pienso: “¿Está bien que me tenga que reir de esto?”.
Dejando de lado esos detalles, la película se deja ver (y por momentos te reís a carcajadas), a pesar del final tal vez anticlimático.

estaria bueno la peli entera