En el Limbo (maldito Aristóteles)

13 12 2005

La Iglesia Católica estuvo discutiendo la existencia del Limbo (esto es, el plano en donde están las almas de los niños no bautizados, entre otras, donde no sufren como en el mismísimo Infierno pero tampoco la pasan bomba como en el Cielo). Hacía mucho que no escuchaba o leía una referencia a ese ¿lugar?1 .Me puse a pensar que los personajes de mi historieta están encerrados en su propio limbo. Ni vivos, ni muertos, suspendidos desde septiembre de 2004 (aunque no los dibujo en situación de historieta (!!????) desde julio de ese año), en un primer momento porque no tenía tiempo para mantener cierta regularidad, y luego porque decidí parar todo y reiniciarla, como cual tostadora reinicia la computadora cuando se cuelga.

Para mí, reiniciar implica arrasar con todo y empezar de cero. Así puedo mejorar lo que veo que funciona, eliminar lo que pienso que no sirve y retocar cosas que me molestan. Un gran problema que tenía era que como el relato no estaba estructurado, me era difícil seguir un hilo coherente, por más que tenga una idea más o menos cerrada para el relato, con el correspondiente tema, aunque es un despelote definir un tema y una idea (a lo bestia: un tema es de lo que hablo, y la idea es qué digo de lo que hablo) en un relato serializado porque es muy largo y surgen y desaparecen cientos de miles de millones de subtemas.

A esta altura el 93,74% de quienes estaban leyendo se fueron a leer [acá iba un enlace a un blog que no existe más] porque se perdieron. Yo casi me pierdo.

Tener cierta estructura te ayuda a mantener un rumbo, especialmente si el relato es largo, muy largo (¿y por qué me torturo con un relato muy largo? porque hace casi seis años que estoy con los mismos personajes y les tengo cariño). Lo que noto es que los personajes actúan porque sí, y las cosas pasan porque sí. Y uno me puede decir “Pero las cosas pasan porque pasan, si nada tiene sentido en esta vida”, para luego agarrar un revólver y volarse los sesos. En cierta manera comparto (no lo del revólver: prefiero un taladro), pero para mí en una ficción es distinto: quien lee, se cree (no es verosímil, me dijo una vez el colectivero) las cosas porque sí.

Entonces, resumiendo:

  • El relato no sigue un rumbo fijo y varía asquerosamente, ignorando lo que tenía definido.
  • Los personajes hacen las cosas porque sí.
  • (Agrego un item nuevo) Las dos partes estaban demasiado conectadas entre sí, cuando quería que la segunda fuera completamente independiente de la primera (y que además fuera continuación).

Los dos primeros items no se notan tanto en la segunda parte de la historieta (en la primera, Proyecto Zoid, es súper obvio), aunque se me hizo evidente cuando quería empezar a definir el rumbo definitivo.

Mi solución: meter todo en una gran licuadora mental, mezclar todo y armar un relato clásico. O sea (y simplificando muy a lo bestia), entre otras cosas:

  • Tres actos2 (o como lo vimos en primaria: principio, nudo, desenlace; o como lo quieran llamar).
  • Personajes fuertemente definidos en lo psicológico, que hacen las cosas por algo (están motivados).
  • Los sucesos son desencadenados por algo anterior (hay una fuerte causalidad); nada pasa porque sí.

Y podría ponerme hablar del esquema volitivo, puntos de giro y demás cosas pero no tiene sentido. Es más, este mensaje no tiene sentido, pero este es mi blog y hago lo que quiero. Viva mi anarquía.

Es por eso que la historieta está congelada. Porque armar un relato clásico es algo asqueroso y difícil de hacer, si se lo quiere hacer mínimamente bien 3 . A pesar que luego me simplifique la vida en muchas cosas (y lo más importante: compenetre más al lector, ya que éste esta mucho más acostumbrado a los relatos clásicos que a otro tipo de relatos).

Así que nada, Historias Espaciales volverá y te volará el peluquín. Aunque online seguramente en un formato parecido a una sitcom (la gran mayoría de este despelote es para algo más desarrollado para ser publicado en papel… el día que tenga la plata o que alguien se digne en publicarme algo). Pero hoy no tengo ganas de hablar de sitcoms.

1 Según la Enciclopedia Libre, la Iglesia desmintió la existencia del Limbo. Claro que yo creo lo que quiero y creo que además del limbo está la lambada, donde las almas de los bailarines menean sus caderas eternamente.
2 Cada capítulo consta de tres actos, e incluso se pueden armar “arcos” de por ejemplo tres capítulos, donde cada uno oficiaría en el arco cada acto, y dentro estarían estructurados también en tres actos. Sí, un quilombo.
3 Las bases del relato clásico las definió Artistóteles, por eso es un maldito bastardo que se mereció algo peor que la muerte que sufrió.

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: